viernes, 8 de junio de 2012

Caso "Tatiana Tarasoff"


 
Caso "Tatiana Tarasoff"

Tema: Confidencialidad (secreto profesional)
Caso resuelto en el año de 1976, por la Suprema Corte de Estados Unidos.
Un médico psiquiatra es querellado por los padres de Tatiana Tarasoff, una joven asesinada por un psicópata paciente de aquel y a quien había confiado sus intenciones para con la víctima. Prosenjit Poddar, que estaba bajo tratamiento psiquiátrico a cargo del doctor Lawrence Moore, del Cowell Memorial Hospital en la Universidad de California (Berkeley), le reveló su intención de matar a Tatiana Tarasoff. El psiquiatra advirtió a la policía del campus del propósito de su paciente y Poddar fue detenido, aunque poco después fue dejado en libertad atendiendo a su apariencia de “normalidad”. El psiquiatra trató de hospitalizar a su paciente, pero no comunicó a la joven el peligro que ella corría. Con posterioridad, Prosenjit Poddar mató a Tatiana. Los padres de la víctima solicitaron una indemnización basándose en la negligencia del médico. La Suprema Corte de California estimó la demanda al considerar que el psiquiatra tenía un deber especial de adoptar todas las medidas necesarias para evitar la peligrosidad de su paciente (avisó a la policía pero no llegó a agotar todas las medidas necesarias que estaban a su alcance para evitar el asesinato, incumpliendo, en consecuencia, la diligencia debida como facultativo). La inminencia del peligro era tan evidente con base en un juicio de previsibilidad que el Tribunal dio preeminencia al interés público frente a los privilegios de secreto del psiquiatra y de intimidad del paciente.
En el tribunal la justicia se dividió en dos posiciones contrastantes. La opinión mayoritaria declaró culpable al psiquiatra de negligencia profesional, alegando que la obligación de proteger a las personas de agresiones violentas sobrepasa la regla deontológica de confidencialidad, y en tales casos se debe advertir directa o indirectamente al individuo involucrado. La opinión minoritaria, por el contrario, defendió la conducta del psiquiatra como protector de los derechos del paciente al no violar el secreto profesional. Pero además, apoyándose en argumentos de consecuencia, se insiste en la ventaja para el bien público de mantener estricta reserva de la información psiquiátrica. La no observancia de la regla frustraría el tratamiento psiquiátrico, al perder confianza y alejarse del mismo los pacientes, aumentando así, lejos de disminuir, el peligro de agresiones violentas. Aún si se internará a todas las personas que formulan amenazas, la sociedad sería la damnificada pues son pocas aquellas que presentan un efectivo riesgo de violencia, mientras que la mayoría inocua, una vez internada, no podría contar con el beneficio del tratamiento psicoterapéutico.


Responde:
• ¿Por qué el caso de Tatiana Tarasoff se considera un problema ético?

El caso Tarasoff nos plantea problemas éticos, legales y prácticos. Los primeros tienen que ver con el quiebre de la confidencialidad en relación a un potencial daño grave a un tercero, el Código de Ética del Colegio Médico (art 38 letra d) explicita que es lícita la ruptura del secreto profesional en casos donde hay amenazas o potencial riesgo real de daño físico a otras personas. A su vez el Código Sanitario en los arts. 20 y 40 establece la obligatoriedad de denuncia de enfermedades trasmisibles y venéreas. Los problemas legales que derivan de los casos “tipo Tarasoff” tienen que ver con las demandas civiles que pudiesen interponer las víctimas o sus familias cuando un tercero es dañado por un paciente y su terapeuta, estando al tanto del riesgo, optó por callar cuidando el secreto profesional. En el Código Procesal Penal no existen disposiciones de denunciar un delito que aún no se
Comete. Quedan pocas dudas respecto a que el quiebre del secreto profesional es ético ante el riesgo de grave daño a tercero. Sin embargo, a través de tres situaciones clínicas reales que podríamos denominar “tipo Tarasoff” podremos visualizar la complejidad del tema y la necesidad de revisar cuidadosamente cada caso en particular.



• ¿Consideras que el doctor se manejó bajo una ética profesional? ¿Por qué?

El caso presentado tiene el objetivo principal de motivarnos a reflexionar sobre los fundamentos Por que tiene el secreto profesional y cuales son sus límites ya que el aspecto central del caso fue el no haber dado a conocer a Tatiana la información obtenida por el psicólogo, en el marco de una relación clínica. Esta es una materia de gran importancia, por la manera como se ejerce la Medicina en la actualidad. La información relativa a los pacientes tanto en clínicas y hospitales está expuesta a un gran número de personas que pudieran hacer un uso indebido de ella. Todas esas personas, no sólo los médicos, incluyendo los alumnos de Medicina, deben honrar en su conducta la obligación de respetar el secreto profesional. El papel fundamental del profesional sanitario consiste en curar o atenuar los síntomas de la enfermedad. Para cumplir con estos objetivos, la sociedad otorga al profesional ciertos privilegios, como es el acceso a los aspectos más íntimos de la vida del paciente, tanto en lo que concierne a su persona física como psíquica. Incluso, durante la intervención el profesional puede tener acceso a información concerniente a la vida privada de otras personas que no le han consultado, pero que están vinculadas a su paciente. Toda esta información queda incluida en el secreto profesional.
Este secreto deriva de la existencia del derecho a la intimidad que tienen todas las personas, y del hecho que el hombre es un ser social. El hombre enfermo, debido al instinto natural de conservación, acude a consultar a otro hombre mejor preparado, para que le ayude a buscar la curación, el médico. Además entiende que esta ayuda va a ser más adecuada si confía plenamente en el profesional, y le entrega su intimidad. Esta es, en efecto, la única forma en que se puede ayudar al paciente. Desde los tiempos de Hipócrates se ha reconocido la obligación del médico de cautelar los secretos del paciente, debido a que para lograr que proporcione toda la información necesaria, es preciso que tenga la seguridad que sus secretos no serán revelados sin su consentimiento. Incluso, varios años después Percival en 1803 insistía “Los pacientes deben ser interrogados en un tono de voz que no pueda ser oído ni por azar”. Además, el secreto profesional tiene fundamentos legales. La relación médico-paciente origina un contrato tácito que en el lenguaje jurídico se denomina cuasi-contrato ya que falta la expresión escrita. Se considera que en esta situación el deber del secreto profesional tiene como objetivo el bien común o de la sociedad, ya que su existencia crea un ambiente de pública confianza que facilita la apertura para que los pacientes den la información necesaria y en forma completa, hecho que facilita la posibilidad de que el médico ayude a su paciente. Por este motivo se estima que el secreto no sólo debe incluir la información directamente aportada por el paciente, sino que también todo aquello que el médico vea o conozca en el marco de la relación clínica, aun cuando el enfermo no hubiese querido que se hubiera producido ese conocimiento.

• ¿Cuáles consideras que fueron los principios que como profesional el doctor no tomó en cuenta?
Como conclusión, se debe considerar una excepción tener que revelar a terceros la información que se ha obtenido en la relación médico paciente. El secreto profesional es una condición necesaria para contar con toda la información requerida que va a permitir poder ayudar efectivamente a los pacientes. Sin embargo, mantener el secreto no es obligatorio en un cierto número de circunstancias. En el caso de Tatiana Tarasoff son tres las razones que justifican el no haber respetado el secreto profesional. La primera es el estado mental de Poddar que significaba un riesgo para Tatiana, por lo tanto ella debió ser informada de las intenciones de su pretendiente. La segunda se deriva de la anterior. Si Tatiana hubiera podido defenderse en mejor forma al estar debidamente informada del peligro que le acechaba, se podría haber protegido en forma más efectiva de Poddar, quien quizás no habría logrado cometer el crimen, lo que le habría favorecido al no haber sido imputado por semejante delito. Finalmente, en tercer lugar tal como figura en el relato, la información clínica del paciente tiene que ser dada a conocer durante un proceso como respuesta a lo requerido por el juez debidamente acreditado. Pero, incluso en este caso, la información debe ser restringida exactamente a lo indispensable para que la justicia pueda cumplir con su labor, sin agregar otros aspectos de la vida del paciente, no relacionados a la materia del proceso.

José Luis González Treviño                                                                                                            MATRICULA AL10501592